Soy un perfecto diseño de Dios (corto animado)

Corto animado que me enseñó que soy un perfecto diseño de Dios

 

Un chavo que quiere construir un avión es el protagonista de este corto llamado «Wing it», producido por universitarios de tercer año de la Escuela de Animación en Sudáfrica y ganador de varios premios.

Esta es una historia a simple vista infantil y fantástica, pero que tiene un trasfondo muy interesante y que  rescata muchos elementos apostólicos.

A continuación les dejo los puntos que me parecieron mas importantes, espero que los disfrutes y los compartas.

1. Aceptación e Inspiración: Al ver que un joven trabaja día y noche para alcanzar su objetivo y honrar la memoria de su padre que también soñaba con diseñar y poner a funcionar un avión, un grupo de “marcianos” deciden ayudarlo. Estos seres extraños y a la vez graciosos que parecen venir del futuro, llegan a su habitación mientras duerme y ponen en su frente un instrumento con el que lo inspiran con ideas de cómo construir el avión. Vinieron a enseñarle el como hacerlo, no a entregarle el avión hecho. Es así como pienso que Dios actúa muchas veces en nuestra vida, inspirándonos con respuestas a través de textos, palabras o de otras personas cuando menos lo imaginamos, por eso debemos estar atentos y con el corazón abierto tal como la joven que puso aceite en su lámpara para recibir a su Señor.

2. Hechos a semejanza de Dios: El título del corto significa “volar” pero tambien significa poner a volar todo nuestro ser. Esto tiene sentido en el video porque, a pesar de que los monstruitos se han confundido y le pasaron ideas de un avión y un barco, el muchacho improvisa y construye un fantástico avión con forma de barco. Lo que nos hace pensar que, aunque la inspiración pudo haber llegado con defectos, el genio y la creatividad del hombre sacan a relucir algo mejor por la sencilla razón de que somos diseño divino, hechos a imagen y semejanza de Dios.

3. Revelación+Esfuerzo: La frase a «Dios rogando y con el mazo dando» cuadra perfectamente en la actitud del joven constructor de aviones, pues a pesar de que ha recibido inspiración de arriba, no se queda esperando, sentimentalmente alabando a Dios, sino que se esfuerza al máximo por conseguirlo. A veces es un poco difícil distinguir entre lo que tenemos fe de que Dios nos va a dar y lo que nosotros debemos hacer para conseguirlo. Al haber sido creados con libertad, Dios nos da los dones, pero nosotros los ponemos a producir. De lo contrario, si todo nos viniera dado, la vida sería muy fácil e incluso aburrida.

4. ¿Que necesitamos? Cuando el avión con forma de barco está terminado, podemos ver que en su construcción se utilizaron cucharones para el timón, llantas viejas, engranajes, una cafetera y una silla como asiento del piloto. Muchas veces nos quejamos de no tener lo que deseamos, el suficiente dinero o las oportunidades para poder llevar a cabo nuestros sueños, pero en realidad son pretextos. En el corto se demuestra que con los recursos que tenemos a la mano y nuestra creatividad, además de constancia y paciencia, podemos lograr lo que nos proponemos.

5. ¡Lo logramos! El avión arranca y empieza a bajar a toda la velocidad por una ladera; justo cuando parece que va a estrellarse, alza el vuelo. Hay etapas de la vida que son muy difíciles y nos cuestan mucho trabajo, pero va a llegar el momento en que seamos capaces de dejar de lado el miedo, las dudas y las comparaciones con los demás, y emprendamos el vuelo tal y como somos, con lo poco o mucho que tengamos. Así también sorprenderemos a todos aquellos que nos dijeron que no podíamos o que confiaron y superamos sus expectativas, pero sobre todo a nosotros mismos.

Cuando el amor es nuestro motor y motivación, utilizamos los dones que nos han sido entregados, aprovechamos nuestros recursos y dejamos el resto en manos de Dios, ¿qué hay que no podamos lograr?

Nos gustaría que compartas este vídeo con todos esos amigos sobre todo con quienes necesitan un empujon para saber que Dios esta ahí.