5 TIPS PARA SABER SI ERES ESCRUPULOSO

Es muy sano hacer un examen de conciencia de vez en cuando, para ordenar la vida. En este ejercicio no es poco frecuente mirar todo aquello que hacemos (y qué hacen los demás) como si fuera pecado y que Dios seguro está muy molesto con nosotros.

En nuestra vida espiritual es bueno ser cuidadosos, piadosos y esforzados, pero siempre es bueno tener cuidado y pensar si en mi modo de actuar hay un fariseismo un poco escondido. Ese que se da golpes de pecho y se cree mejor que los demás, o peor aún, ese que cree que por mil practicas externas que cumple ya ha convertido completamente su corazón y está listo para ganarse el Cielo.

A continuación 5 puntos para saber si eres Escrupuloso.

5. Algo bueno, de pronto puede ir mal

Si, aunque no lo creas eso que ordinariamente haces, un día puede salir mal, seguro que siempre tienes un pendiente mu grande, al ir al trabajo, piensas en lo bien que te vez o en lo mal que te veras, te preocupas demasiado por lo que puedan decir de u apariencia, o de si desayunas huevo, en lugar de algo mas refinado, etc. Siempre somos así de exagerados en algunos detalles de la vida propia y ajena. Y cuidado si alguien te hace el señalamiento de que algo en tu opa no combina o esta pasado de moda; así que el simple hecho de ir al trabajo, se puede convertir en todo un martirio por nuestros escrupulosos detalles minuciosos. ¡cuidado!

 

4. La relación con Dios es amar sin señalar 

La experiencia  con Jesús y la vida espiritual deberían ser un agradable perfume para nuestras vidas, un aroma que atrae a los además, que los hace sentirse amados, aceptados, en donde saben que ese aroma podemos compartirlo con ellos. Pero lamentablemente, me he visto a mi y a otros hermanos en la fe, pestilementemente hediondos a fe. Hacen de la fe algo que los esclaviza a sí mismos y a todo aquel que los rodea.

La tentación es caer en los escrúpulos, en mirar la realidad, la propia vida y la de los demás desde el palco del pecado. Evaluar todas las situaciones desde la óptica de si “es o no es pecado”, pudiendo mirarla desde el amor preguntándonos “estoy o no estoy amando”. Los escrúpulos pueden llegar a ser una enfermedad espiritual que, más que hacernos vivir la libertad de los hijos de Dios, nos vuelve esclavos del pecado, incluso aunque no pequemos, pues el centro de nuestra vida espiritual no es amar y tener una relación de fidelidad con Dios, sino saber si lo que veo en la tele, lo que como, lo que hablo o lo que sea que haga, es pecado o no lo es.

3. ¿Qué significa ser escrupuloso?

No es una palabra muy conocida para todos esto de los escrúpulos, pero  estoy seguro que al menos en la práctica, estás familiarizado con lo que ella significa: «…el escrúpulo es la duda irrazonable sobre la moralidad de un acto hecho o por hacer. La persona escrupulosa vive preocupada viendo pecado donde no lo hay»

Un escrupuloso, aunque quizás vive muy consciente de su pecado, no vive muy consciente del amor y misericordia de Dios, y junto con ello, encuentra formas rebuscadas para decirse a sí mismo que, aún aquellas cosas que hizo bien y que resultaron bien, tienen algo de malo.

2. ¿Estás siendo escrupuloso?

Un ejemplo típico es la falsa humildad. Alguien escrupuloso, cuando realiza alguna acción digna de ser reconocida en público, se esconde, evita la felicitación de sus pares, pues cree que pecará de vanidoso y orgulloso; al mismo tiempo siente que lo que hizo en realidad no es tan bueno y que felicitarlo no hará más que convertirlo en alguien mediocre.

Un escrupuloso, confiesa el mismo pecado varias veces, no importa si ya no lo comete, pues lo que le ocurre es que nunca se siente perdonado. De hecho, confiesan aquellas cosas de las cuales ni siquiera están seguros si son pecados o no, simplemente las confiesan por si las moscas. Creen que todo lo que hacen ellos y los demás es pecado y los lleva al infierno.

1.Algunos consejos para dejar de serlo

Vivir en medio de los escrúpulos, hace que cada paso sea realizado con temor; que cada acción sea vivida con la angustia de estar haciendo algo malo y que ofende a Dios. Los escrúpulos atentan contra la libertad que el mismo Jesús ganó para nosotros.

El P. Donald Miller ha creado los «10 mandamientos para los escrupulosos», el que fue traducido por nuestros amigos de Religión en Libertad, y en donde nos interpela, pues muchas veces caemos en estas situaciones, en las que “usamos más perfume” del adecuado:

1. No repetirás un pecado en una confesión cuando ha sido confesado en una confesión anterior, aún cuando haya una duda de si fue confesada o una duda de que fue confesada de una forma suficientemente adecuada y completa.

2. No confesarás pecados dudosos en una confesión, pero solo los pecados que son claros y ciertos.

3. No repetirás tu penitencia después de la confesión o alguna de las palabras de tu penitencia porque sientes o piensas que tuviste distracciones o podrías no haber dicho las palabras correctamente.

4. No te preocuparás de haber roto tu ayuno antes de recibir la Comunión, a no ser de que hayas puesto comida y bebida en tu boca y lo tragaste de la misma forma en que una persona lo hace cuando come una comida.

5. No dudes en mirar a ningún crucifijo o a ninguna estatua en la iglesia o en casa o en ninguna otra parte porque podrías tener malos pensamientos en tu mente e imaginación. Si estos pensamientos ocurren, no son pecado.

6. No te considerarás culpable de malos pensamientos, deseos o sentimientos, a no ser de que puedas con toda sinceridad jurar ante el todo-verdadero Dios que recuerdas claramente y con toda seguridad haber consentido a ellos.

7. No desobedecerás a tu confesor cuando te diga que nunca debes de hacer otra confesión general de pecados del pasado que ya han sido confesados.

8. Creerás y actuarás en consecuencia, de manera que cada vez que tengas dudas sobre si estás o no obligado a hacer o no hacer algo, te puedes dar por seguro que no estás obligado.

9. Si, antes de que hagas u omitas algún acto, tienes duda de si es pecado o no, supondrás como cierto que no es pecado y actuarás sin ningún miedo de pecado en absoluto.

10. Pondrás toda tu confianza en Jesucristo, sabiendo que te ama como solo Dios puede amar, y que nunca dejará que pierdas tu alma.

Si bien es materia importante (no solo de estudio, sino que de reflexión y sobre todo de oración) mantenernos alejados del pecado, lo importante es que recordemos a diario que nuestro Dios, es un Dios que ama a los pecadores, que siendo así, como somos, nos trata como sus predilectos y que no mira aquellas faltas que hemos cometido sino que nos recibe con los brazos abiertos cada vez que deseamos volver a casa arrepentidos de nuestras faltas.